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Abre Cancha · Bucaramanga

EL PICKLEBALL NO CRECE CON LOS QUE YA JUGAMOS.CRECE CON EL QUE TODAVÍA NO TIENE PALETA.

Una paleta cuesta lo que cuesta. Casi todas las canchas están dentro de un club. Y nadie enseña gratis la primera vez. Ese es el freno que ningún software arregla — y en el que nos queremos meter.

Arrancando · nada de esto ha ocurrido todavía

No hay puntos de acopio abiertos todavía — escríbenos y coordinamos dónde recibirla. Los primeros puntos abren en clubes de Bucaramanga.

Jugadores adultos de pickleball tomando aire junto a la cancha al terminar un partido

Por qué nos metemos en esto

No es filantropía. Y por eso creemos que va a durar.

DinkGo vive de que existan más partidos. Si el pickleball no crece hacia afuera —hacia el que nunca ha entrado a un club— nosotros crecemos hasta donde llegue la gente que ya juega, y ahí nos quedamos. Así que sí: nos conviene un deporte más grande. Lo decimos de frente porque un programa que le sirve a la empresa se sostiene diez años; uno que solo le sirve a la foto se acaba cuando la foto ya circuló.

  • Lo que ponemos

    Todo DinkGo, gratis. Sabemos sacar adelante un sábado con 60 personas. Y hacemos que se vea: página pública, pantalla en la sede, el podio que viaja por WhatsApp.

  • Lo que no tenemos

    Plata para donar. Canchas. Paletas. Tiempo de instructor. Eso lo tiene otra gente — y por eso esta página es una invitación, no un anuncio.

La página pública de un torneo de DinkGo: divisiones, calendario y tabla de posiciones, vista en un navegador
El colegio ve la jornada sin instalar nada. La página del evento se arma sola y se comparte por WhatsApp: el rector, los papás y el club miran lo mismo, en vivo, desde el celular que ya tienen.
El televisor de la sede con DinkGo: reloj, próximo llamado y tabla de posiciones en vivo
Nadie pregunta cuándo le toca. Un televisor prestado en la sede con el próximo llamado en letra grande — que en una jornada de veinte personas nuevas es la diferencia entre una fila y un desorden.
La tablet de la cancha: quién juega ahora y quién sigue, en letra gigante
Dos monitores alcanzan para cuatro canchas. Una tablet por cancha diciendo quién juega y quién sigue libera a los voluntarios para lo que vinieron a hacer, que es enseñar.

Si representas una empresa

Lo que falta no cuesta plata. Cuesta que alguien lo preste.

En las casas de tus empleados hay paletas guardadas que ya nadie usa. Si tu empresa tiene cancha, hay martes a las nueve de la mañana en que está vacía. Y dos personas de tu equipo, dos horas, una vez al mes, alcanzan para que veinte niños toquen una paleta por primera vez. Eso es todo lo que hace falta — y nada de eso sale del presupuesto de nadie.

  • Lo que puedes poner

    Una caja en la oficina durante un mes. La cancha que ya pagas y no usas entre semana. Dos horas de dos personas. El transporte de una jornada, la impresión de las actas, el refrigerio de treinta niños. Lo que te sobre y a otro le falte.

  • Lo que recibes — y lo que no

    Tu nombre en el acta firmada de cada kit que ayudaste a armar, y en esta página cuando haya algo que contar. No damos certificado de donación: no recibimos dinero, así que no hay nada que certificar. Tampoco hay foto con niños. Si tu contabilidad necesita un recibo, esto no te sirve — y preferimos decírtelo hoy y no en la tercera reunión.

Si después de leer eso sigues leyendo, eres exactamente con quien queremos hablar. Escríbenos y te contamos qué se necesita esta semana →

Qué vamos a hacer

Cinco cosas concretas. Ninguna empieza sin lo que necesita.

  • Paleta que rueda

    Abierto

    Cajas de acopio en clubes y tiendas: dejas la paleta que ya no usas, las pelotas viejas, la malla. Se limpian, se clasifican y se arman kits completos que se entregan con acta firmada. La que llegue partida no se entrega: pasar basura a un colegio no es donar.

  • Monitores

    En preparación

    Un guion escrito de 90 minutos —cómo se agarra, el bote, el dink, y un juego que se pueda ganar a los 20 minutos— y un taller de media jornada para enseñarlo. No es una certificación: para eso están las academias. Es un jugador que sabe dar la primera clase.

  • La primera paleta

    Cuando haya monitores

    90 minutos en una cancha prestada, dos monitores, veinte personas que nunca han tenido una paleta en la mano. Y una condición: no entramos a un colegio por una sola jornada. O hay tres fechas, o no vamos.

  • Club padrino

    Cuando haya jornadas

    Un club adopta una institución: dos jornadas al mes y guarda los implementos. Es lo que hace que esto siga corriendo sin nosotros — y es la meta del año, no el arranque.

Buscando aliadoNunca es tarde — pickleball para adultos mayores en la hora muerta del club. Es real, pero depende de un tercero que traiga al grupo — y hasta que ese aliado exista, va aquí y no en una tarjeta.

El tablero

Esto arranca en cero. Y así se va a publicar.

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paletas entregadas

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jornadas

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instituciones

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clubes padrino

Se actualiza el primer lunes de cada mes. Cada número tiene un acta firmada detrás — si un mes no hubo nada, aquí va a decir que no hubo nada. No vamos a publicar «personas impactadas» ni el valor en pesos de lo donado: eso no son cifras, son estimaciones con traje.

Última actualización: 3 de agosto de 2026

Cómo entras hoy

Todo lo que falta lo tiene alguien que está leyendo esto.

Qué pasa cuando escribes. Contesta una persona del equipo, en días hábiles y normalmente el mismo día. Te decimos qué hace falta esta semana y quedamos de acuerdo en algo concreto — o te decimos con franqueza que todavía no hay dónde encajar lo que ofreces, que también pasa. Lo que no vamos a hacer es dejarte sin respuesta.

Lo que no vamos a hacer

Las reglas que nos pusimos, por escrito.

  1. No recibimos dinero. Ni cuenta de donaciones, ni botón de aporte, ni redondeo al pagar. Se donan implementos, se prestan canchas, se regala tiempo. Si un patrocinador pone plata, la pone donde se gasta, no en nuestra cuenta.
  2. No publicamos caras de niños. Ni para vender la app, ni para conmover. Manos, paletas y cancha; y si algún día hay un rostro, es porque hay una autorización firmada del acudiente.
  3. Las jornadas no son captación de usuarios. No se instala la app, no se piden correos, no se manda nada después.
  4. No vamos donde no podamos volver. Emocionar a treinta niños una mañana y desaparecer es peor que no haber ido.
  5. No decimos nada antes de que ocurra. Y si un trimestre no pasó nada, se dice que no pasó nada.

Todavía no hay nada que presumir. Hay algo que empezar.

Una paleta guardada en un clóset. Una cancha vacía un martes a las nueve. Dos horas un sábado. Un colegio que tienes en la cabeza desde hace rato. Cualquiera de esas cuatro cosas es exactamente lo que falta hoy — y la persona que la tiene está leyendo esto. Escríbenos y nos ponemos de acuerdo.

Abre Cancha · el programa social de DinkGo · Bucaramanga, Colombia · empezando en 2026.